sábado, 29 de agosto de 2009

Quest (ionate)

The Quest. Not Johny, but the quest. La busqueda maltida del momento en que nos volvimos menos que hombres e iguales que lagartijas tartamudas en un Volcán de ladrillo y mazamorra. La busqueda irracional de la vida en un latido y un latido en el medio de la noche, latido que despierta los instintos y me dice, y te dice, y nos muestra la longitud de una estrella en el firmamento; clandestina y descubierta. Esa noche que nos rodea y que buscamos, que buscamos para salir al dia y a la sombra. Buscamos pero huimos, huimos de la vida en medio de un tic-tac relojes asesinos.

Busqueda insaciable del momento en que tuvimos hijos y esos hijos fueron letras que lloraron, y murieron. Del momento en que mi tunel fue uno solo sin ventanas y la tibia luz del medio dia escribio su nombre en la penumbra. Busqueda, fatídica busqueda. Busqueda del tunel de su mente y de su vientre, busqueda de la razón y del motivo que me alejo de mi camino, que la alejo de mi camino.

Brújulas, brújulas de brujas y castillos y bestias y tormentas y dioses de cemento. Ciudad Capital City, busqueda en las avenidas y los camiones, busqueda del momento en que rompa un círculo y regrese a enrredarlo en las ramas de un árbol de gaviotas, o de peces.

Busca.... busca el tunel, el camino, la razón... mas no el motivo.


Pedro Barreto Velasco

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