jueves, 30 de julio de 2009

Another converse story

Abrigada como en el capitolio central te vi,
Tus ojos negros al compás del sol (35mm).
¿Tú? ¿Vos? ¿Usted?
Tú, me dijo cándidamente y ahi empezó todo.

Riachuelos y verdanas, bosques y resolanas,
Letras contigo veo
Pero me encantan tus tennis
Me los quiero poner, y contigo desaparecer.

Almost, but almost in love;
Vincent Malloy

miércoles, 29 de julio de 2009

. p l a c a r d .

El vuesto, el nuestro, el suyo, el tuyo, el mio. Mi placard. Mi refugio almidonado en donde dejaron un par de abriles y un tormento sostenido. El placard. El que en cuatro vientos fomento la inspiracion pura y nos saco de la mediocridad. El promiscuo y avantajado instrumento de una adoración ilusa, satirica pero relamente peligrosa. Algo asi como un arma cargada en la cien y una cien cargada contra sus caderas. Veneno. Venenosa vívora en el Placard.

Oráculo de mil imaginaciones, de antorchas encendidas y luciernagas entrometidas. De liebres ebrias y condores adoloridos. Plaza de maldiciones. Maldita muerte y maldito nacimiento. The Beginning is the End is the Begenning. Bilinguismo insospechado, Estúpido. Sabriamos decir "mamá" pero en un cuarto de hora las horas y las madres eran silabas incoherentes, letras sexuales y profundamente desesperadas. Era como un puente entre dos mundos. Starway to Heaven. Transitorio y mesquino. Mi Placard. The Dark Side Of The Moon. De mi luna la de tu Nervio. Repito una fijacion con la luna. Luna luna luna Grisplateada. Luna Mil demonios de la luna.

Y despues de la desesperada luna, La Luz. El Mar de la Tranquilidad. Venia con aliento de pescado y una incertidumbre de no sentir pena. Y el placard, el mio, el tuyo, quedaba vacio. Le quitás la gasolina y el bolido deja de latir. Mi, tu, nuestro, vuestro placard se desvanece con la Luz. Necesita de sombra, de sombra pero de sombra rica en alegorias y tormentos.

Pero el placentero rugir de los motores es recurrente..... inesperadamente recurrente. Junkie de tiempo completo. Adicto a las letras de mi placard. No merecés ni la mitad de lo que dice ni de lo que no dice, ni de lo que hace, ni de lo que no hace. No merecemos nada.


as Todd. Pedro José Barreto Velasco

sábado, 25 de julio de 2009

Good Morning Mr. America

Fue algo asi como ver pasar lentamente frente a mis ojos en una par de parrafos todo eso en lo que siempre he creido, o mejor dicho, en lo que no. En ustedes, amigos. Fue algo asi como haberme encontrado con esas palabras, esas letras o sencillamente esa cosa que sirve de complemento a un recurrente criterio que me atormenta. Fue sencillamente constatar que ustedes estan sujetos hasta la atroz autocrítica de su sociedad. Y si Andres lo vio, yo porque no habria de hacerlo (sobre todo si es tan obvio y tan verdadero.)

La estupidez es relativa, claro que lo es. Es general, es evolutiva, indublemente lo es. Pero se vuelve ABSOLUTA cuando hablo de ti, Señor America. Y por supuesto el tema puede ser abordado de diversas formas. Como geografia, incluyendo su contradictoria historia de miedo y caos (Estados Unidos .Vs. Estados Unidos.) pasando por su culturalismo mediocre y llegando hasta su slogan y su coloreada vandera de vino y feria. Esta es por suepusto la forma mas aburrida de insultarte. A partir de hoy encontre una mejor forma de verte, Mister, una mejor forma de interpretarte : como un Sueño. Como idea. Como concepto. Dificil?, si lo se. Cuando piensas en America viene por suepuesto las barras y las estrellas. Franjas malditas. Peliculas, libros, arte, musica, peliculas, Hollywood, revistas, chismes, peliculas, Stalone, chistes, arte, musica, Nixon. Es facil definirte. Pero esta misma cultura decadente acabo por sembrar en el mundo la ilusion de generalizar un sueño. Me explico: te defino, si amigo, te defino, eso no quiere decir que comparta lo que definio, no creo en lo que defino. El caso es que si te entiendo como sueño, me doy cuenta que lograste que cada ser que te defina termina por creer lo que define. y peor aun, hace suya esa definicion. Por ejemplo. La vida de cada nino esta marcada por el dia en que quiso volar como superman, se sueña con su capa almidonada y su copete metrosexual surcando los cielos neoyorquinos. Volar. Solo lo hares si vives en America.

I have a Dream. Todos van a America, todos quiren America, todos dicen America. Pero sabés que? America no existe. Es el utopico despertar de una sociedad. El clandestino paraiso de los afornutados. Todos tienen su propio America. En su cabeza, en lo profundo de su inconciente. Y todos lo proyectan todos esperan encontrarlo. Pero adiviná que?. Nunca llega. Esta lejos. Es un sueño.

Y have a Dream. Soñé un dia que volaba con animales marinos. Que las gaviotas picoteaban en los girasoles cuando la luna se ponía en el horizonte. Soñe con America.

Y ahora quiero volver. A esa puta naturaleza que te entregará belleza. Quien estará ahora para quitarme el mascarón. Que Dios Bendiga America. A la rumba, la guerra, a la yerba, la miseria.
DESPERTATE, HERMANO, QUE ESTE MUNDO ES PARA VOS.


Pedro Barreto
America is my home...... Not.

miércoles, 15 de julio de 2009

Alcanzamos la Plenitud

OK. Here's the thing. El apreciadisimo Cóndor de los Andes, ave insgnia de la región, se presenta magestuoso a la vista. Expande su negra epidermis en el eter de los cielos vespertinos, hace una reverencia frente a mi atónita mirada. Sigo esta insólita invitación y subo; abrazo su crin dorada, le beso en el lomo y sus dedos me señalan el Horizonte. Con sutil vigo emprende el vuelo. Decidido y pretencioso. Vuela cada vez mas alto. Volamos. Elevandonos cada segundo, evolucionando con cada metro que ascendiamos. Eternamente encaminados hacia los cielos.

Y los vi.

Ahi estaban, bajo mis pies la infinita gama de tiernas personitas conmosionandose en la distancia, la versatil magnitud del tiempo en esas casitas de carton y esos sueños de papel. Y Vuela. Cada vez màs alto. Y yo tiemblo, y siento como mis pantorrillas se aferran temorosamente a su húmedo plumaje. Gira, y gira. Como el mundo que nos mira. Y estamos ahí, yo abrigado en mi cuero y él en su piel y estamos juntos, yo esperando y el mostrnadome su hogar. Frente a mis ojos la aclamada imponencia de la columna de un dinosaurio, el lomo rocáceo de un Gozilla condensado en lo profundo del planeta.

Y ahí está su cordillera, hogar de largartos y rosas, y la recorremos como un hilo en la rueca, avanzando y dejando atrás cada centimetro de Paraíso que se regenera en la distancia mostrandonos un límite infinito y permanente.

Y navegando seguimos, sumergidos en un mar de vaporosas nubes picarezcas que me dibujaban una gaviota en el cabello y un girasol en los párpados. Llegamos. Volando alto, a este palacio celestial, ese mundo suave de canela y aire. Vi los Hombres nacer, y morir, vi el tiempo pasar, los siglos transcurrir desde el firmamento. Y los vi cabalgar, me vivir, me vi crecer, me vi llorar. Desde lo alto fui testigo de nuestra insignificante y peculiar exisistencia. Diminutos seres de polvo, diminuto polvo de seres. Y los seres, los de Acá, los de este lado ( de arriba) eran a su vez polvo en el viento, titubeantes luceros en moviminento. Seres dignos y repentinos.

Y estando ahí, montando tan majestuosa bestia, sentí miedo. Miedo de caer, de revolcarme en lo profundo y de encontrarme de nuevo en lo bajo, conmigo mismo. Tuve miedo de caer. De volver a tierra firme, de regresar a donde todo parecía tan "pequeño". La redonda cabeza de mi aliado, piloteaba con destreza a medida que un llanto innato nacía de sus grises ojos. Creo que también sintio ese inesperado temor. En realidad lo creo. Nunca sabre si fue cierto.

Mientras volábamos vi nuestra sombra en el pavimento, vi nuestra sombra en los valles y después en el agua, en el océano, en el azul profundo del océano. Y nos vi. Vi nuestra detallada silueta rompiendo tiernamente las olas, y vi también el oleaje acariciando la sombra..... y la sombra silbando en el viento, y el viento revolviendo la sombra. 

Y abrió sus alas, alas, alas. Las abrió de manera en que la sombra (la nuestra) se volvió simplemente una franja negra, un velo oscuro serpenteando en el cielo. Y caimos, libremente, suspendidos solo por el eter aerodinámico de la vida. Y sentí esa misma vida golepeandome la cara, y sentí mi sangre palpitando, la sentí en mis venas, en mi corazón. Cerré los ojos. Fuertemente cerré los ojos. Y fui feliz. Me sentí vivo. 

En medio del júbilo, me incorporé sobre el sombrío plumaje y abrí, abrí, abrí los brazos. Los brazos abrí y me dispuse a volar.  A saltar y a planear en la Nebulosa. A medida que me alejaba, sólo pude escuchar un profundo eco en la distancia que me repetía: ALCANZAMOS LA PLENITUD.

Al abrir los ojos una vez más, el sol ya penetraba las cortinas de mi apartamento marando el inicio de un nuevo dia.



Pedro José Barreto Velasco

martes, 14 de julio de 2009

Última Entrada From My Town

Y queda atrás la Ciudad. Con sus luces en la distancia, con sus rumeres en la lejanía de un recuerdo alcoholizado. Y atrás queda "mi ciudad", con sus casitas en la montaña como marionetas o tal vez cañas de pescar. Y con su musica, con su musica enrrollada en lucesitas de pesebres que cobija el rio desde la loma hasta mi loma. Y su religosa decandencia, atrás queda. Atrás con su felino endiosado, con su dolce agonía y sus 900 metros de muerte repentina.

Atrás queda la Ciudad. Estática. Inmovil. Normal. Desesperantemente Normal. Y bueno, aquí dejo todo organizado, a todos organizados. Estoy seguro que no habrá novedad con mi regreso.

Duerme, con tus luces, tristes, duerme, Ciudad en llanto, Duerme.



domingo, 12 de julio de 2009

¡Arriba el First World!

"I'm a long gone Daddy in the U.S.A.
Born in the U.S.A.
I'm a cool rocking Daddy in the U.S.A.
Born in the U.S.A"

.Uno.

Y ese era su sueño, haber nacido en los Estados Unidos de Norteamerica, se sentía sucio de su pobre descendencia, pero tenía que seguir. Tres intentos fallidos de lograr penetrar esa interminable barrera que los aleja de la pobreza y la muchedumbre, pero él quería mas. Aun no me explico porque deseaba tanto ser de allá, o al menos estar allá, vivir allá, sufrir allá. Mal oliente y desdichado, empacó su tercermundista equipaje, (que podría ser, un par de calzoncillos y tres camisetas de pulgero), y se lanzó en busca de algo más fuerte que el propio peyote, se lanzó en busqueda de eso que muchos llaman el First World, a place of freedom, justice and values. Que va señores, lo que diga un canal cuyo nombre consta de tres letras, dos de ellas la misma, NO ES LA REALIDAD. Tened eso muy en cuenta.

.Dos.

Y bueno, os preguntareis en realidad porque Roberto (asi se llama nuestro Mojado, a proposito) deseaba tanto este American Dream. De chiquito vio a rambo y a arnold, a superman. Precencio y vivió sueños y avneturas inimaginables (obra y oficio de la tv) vio un hombre en la luna. Pero todo eso, todo lo fantastico, toda esa magia y ese mundo maravilloso estaba alla. Lejos. Del otro lado del charco. Pero  del lado de aca, de su tierra, los matones de stalone eran su realidad, y balas como las que se tragaba superman eran las que habian matado a su padre cuando Roberto no habia cumplido ni los diez.

Y ahora estaba ahí, frente a la zanja que lo separaba de su dream de papel y yerba verde. Sólo unos pasos, unos cuantos metros. Unos minutos de camino. Y ni la lluvia, ni el cansancio, ni los sabuesos ni las balas de los gringos, ni el llanto de sus compatriotas evitaron que don Roberto cruzara la frontera. Tardo algunas semanas, pero al amanecer del dia 27 del mes de marzo, siento una brisa prospera que acariciaba su rostro. Lo que no sabia era que la tierra que le brindaba esas caricias seria la misma bestia atroz que se encargaria de mutilar ese sueño que lo habia llevado hasta su garganta.




sábado, 11 de julio de 2009

Bernard Garnier: El Canto del Loco

"Las lagrimas no son suficientes para llorar."

Eso decian por lo menos en las callejuelas del viejo París, en una época donde los vagabundos dormían en las alcantarillas y donde la peste se hospedaba en cada carne viva y palpitante. Eso decían en el viejo París. El hogar de la muerte, ciudad de arte, de revolución, de putas y de sexo. Y entre la podredumbre y la miseria se tejio una historia, la historia de un sueño desafortunado. Una historia romantica, dramatica y apasionadamente oscura.

I

La niebla y el ocaso ya habían descendido del Antiguo Valle hasta las pequeñas casitas empedradas: todas iguales, identicas, pintadas del mismo color y la misma probreza. Y esa noche (una noche de abril me pareció escuchar, cerca de la media noche) la puta mas barata de París dio a luz a un bebe.

Como debe usted suponer, querido lector, el bebe no tenia caractersticas comunes. No era para nada un bebe ordinario, poseia una fisiologia y un talento algo "peculiar". Desde el momento en que llego a este mundo su ser maligno, perverso y demoniaco se manifestaba en cada poro de su pequeño y desvalido cuerpo. Esa misma noche el destino de aquel tan bien añorado París había cambiado para siempre.

Como es común en este tipo de historias, el niño crecio lejos de su madre, apartado del mundo conocido y confinado en la pronfunidad de un orfanato. Se crio bajo el cuidado de su mentor. Un anciano maestro de latín que le enseñó las nociones básicas de la época. Bernard, como fue llamado el niño(tal vez porque fue lo último que dijo la puta antes de morir), vivia un tanto apartado de los otros niños, refugiado en su propio pensamiento. Se sentía diferente, Único, irremplazable. Tal vez por esta certeza miraba a los demás con un desprecio y un desdén que le llenaban de ira.

Fue esa misma irá la que descencadenaria su primera experiencia de placer que lo impulsaría a un extasis nunca antes imaginado. Conoció la muerte cerca de los nueve. La tarde era lluviosa y el invierno se acercaba. Bernard volvía a "casa" después de trabajar en el huerto. Entró como de costumbre a la inmesa habitación donde se aglomeraban los cincuenta y tantos niños del orfanato. Ese día se sentía un poco mas rehacio a la sociedad que de costumbre, sentía un particular odio en esos momentos. Llegó la hora de dormir. Fueron todos a la cama después de una mediocre cena. El trabajo lo tenía agotado, tantas horas de oficio para un niño de nueve años. Impensable. Sólo podía sentir la necesidad de perderse en sus sueños, de llegar a la profundidad de su inconsciencia y simplemente esperar, esperar, descanzar, quedarse inmonvil y entragar todo su cuerpo.

Cerró sus pequeños ojos, los apretó fuerte disponiendose a que el Sueño viniera por el. Relajó sus sentidos hasta que el estridente crujido de un llanto inerte lo devolvio a la realidad. El niño de la cama vecina se desvanecía en llanto. Intentó dormir de nuevo, pero los sollozos de su pequeño "compañero" le desesperaban, le atormentaban cada vez mas. "shhh". El pobre niño mordia su almohada y gemia descontroladamente mientras Bernard se tapaba los oidos y se retorcia pequeña cama carcomida por las ratas y los años.

Blancas, dos perlas blancas tomaron el lugar de los ojos azules del pequeño Bernard, Perlas Blancas, ausentes y contradictorias. Y su pqueño y rubio cabello se oscureció a la luz de la luna. Y esa luna gris, luna de plata y de odio, luna de sangre, esa misma luna llevo sus delicados dedos hasta el cuello enlagrimado de su perturbado compañero. Y esos Ojos, Y esa Luna, y esa Noche, y su ser completo extrageron cada aliento de vida de ese ahora ensangrentado pescueso.
Pasmado Bernard observó sus tinturadas manos y el jubilo le invadio. Una inexplicable sensacion de plenitud se apodero de el. Un viaje de sentidos por el bajo mundo. No durmió esa noche, aterrado tal vez, impresionado, pero complacido, enteramente complacido. Satisfecho.


II

Un par de lustros y fronteras atravezó Bernard para encontrar su vocación en la vida. De momento me permitiré contar que su niñez transcurrió con relativa tranquilidad. Digo relativa porque a escacez de muerte humana, la sangre animal le proporcionaba un placer, no tan pleno ni tan sublime, pero si suficiente para mantener abiertos sus sentidos. Garnier se intruyó muy bien en lo que al saber respecta. Conocía con exactitud los astros, las flores, las guerras, los reyes, la muerte. En fin.

Su ciclo en el orfanto ciertamente había caducado y tomando las pocas pertenencias que había adquirido se replego en su ser y se aventuró a trazar su propia geografía. De París al mediterraneo, de Estambul al norte, al norte, al norte. Al frío.


Berlín. 20:48 pm.

Duerme. Eterna. Plácida y sincera la delirante ciudad. Sumisa. Y Bernard atraviesa las callejuelas con su paso ritmico penetrando la nieve. Frío. Helada. Alegorías de fantasmas y sabuesos. Eco de soles y triadas. Caminos de muerte. La muerte que ansía. Muerte atrapada en su pecho. Sangre. Sed. Y ahi estaba la luna. Esa luna. La usual. La misma. Su rubia cabellera se oscureció bajo ese inesperado resplandor de carne.Y esa luna gris, luna de plata y de odio, luna de sangre.

Final de la calle. Cruce de trenes. Ella. Vendía pan y mantequilla. Acomodaba su restante y casi completa mercancía cuando Garnier le llamó desde la distancia. Le miró cautelosa, temerosa, a medida que una lánguida silueta se le acercaba.

Wer ist?- preguntó
Sie wollen?.

Esta vez los dedos fueron reemplazados por un helado metal. Fino y penetrante que desde la garganta dibujo trenzados hilos de arte escarlata sobre la nieve. Entre su aprendizaje, Bernard conocía bien la anatomía humana y aprovecho de esto y de su nueva victima se dio un banquete que le auguraba una larga y placentera estadía en este nuevo "hogar". Vagabundo. Sucio. Repugnante. Quedo dormido. Profundamente dormido y una vez más...... Satisfecho.


viernes, 10 de julio de 2009

Come Back

Vuelve. Tarde. Distante. Perdida. Ordinaria. Identica. Vuelve otra. Vuelve libre. Confundida y efimera.

Tan Sólo Vuevle

jueves, 9 de julio de 2009

Knifes & Memories

"I just want to build a memory". Una policromía de senasaciones cautivas y distantes. Si lo sé. Es el Show. Mi Show. Paradójico. Complejo. Denso como su creador. "Tha'ts the fucking way I am" dijo a medida que se alejaba de la estatua de bronce.
 Y si quería crear un recuerdo, debí hacer que no fuera recuerdo sino una realidad. Pero los recuerdos son los que hacen real esa lejana realidad. Si no fuera por su impertinente existencia no los econtraría tirados en mi cama, en una taza de café, en un cine, en un idioma, en dos, o colagando de mi cuello. El peso de su realidad no radica en su sustancia de recuerdo sino en el Sueño que le sustenta. "Shame" jajajaja la Vergüenza, si eso. Recuerdo que Lorenzo dijo algo sobre sentirse Avergonzado alguna vez. Dijo que la bondad de la Vergüenza esta en que termina siendo el Espejo donde vemos lo ridículos que somos, donde nos vemos sin máscaras ni sombreros. Donde "somos". 
"Que patético soy" indefinidamente Idiota. Mas idiota al decir que lo soy. Tengo Vergüenza, ¿porque crees que escribo esto entonces?. Y le adiverto, no hablo de vergüenza, es Vergüenza a la que me refiero. Y bueno en todo caso despúes de visitar la estatua volvió lentamente a casa bajo la lluvia. Tenía frio. Sentía por primera vez en mucho tiempo. Tenía frio. Se alegró (de sentir, claro está) Y cuando sintió se dió cuenta además de que el Principe no le había fallado. Le concedió la Obra por la que tanto había pedido. Un milagro de esmeraldas y sueños que con ojos y orejas se manifestó. Estaba Vivo. VIVO. Y sonrió cuando la Vergüenza tocó a su puerta. 
"Estoy Vivo". Palpó sus lagrimas, las sintió evaporarse sobre las llemas de sus dedos, sintio el vapos sobre la llema. Sintió los dedos. Y amó. Si a una de Ellas. A una de las pocas que habitaban lo que restaba del Planeta. La amó. Y gozó. No por ella propiamente. Si no porque le mostró la veracidad de su Emoción. Como el ciego que ve por primera vez un arco iris, él sintió la gama infinita de la Realidad. Quiso hacer un "Perfume" de sentimientos, encontrarlos a lo largo y ancho de la Estepa, moldearlos, capturarlos, apreciarlos, disfrutarlos y enseñarlos al mundo. Y viajó con Ella coleccionando sensaciones, aprendiendo del mundo, de la vida y del cuerpo. Aprendió del amor. Y cuando Ella no estubo, cuando ella se fue; siguió amando. Amandola como un Todo. Porque se dio cuenta que al final de todos sus viajes había logrado capturar la Sustancia Puramente Espiritual que tanto había buscado. Y más que eso, la había logrado embazar, comprimir en un solo recipiente: en Ella, en un cuerpo, en la voluptosidad de sus ojos. Ahí estaba. Su aprendizaje consumado. Y en Ella estubo la Prueba Máxima de que Sentir era la razón de su existencia. Sentir y convertir. Transmutar ese sentir. Canalizar y sintetizar la Materia que Prima. Llegó a verse a si mismo sientiendo, desde afuera, desde la inmortalidad de su Pasíon. Y se vió desde afuera porque murió. Si, se fue despues de cantar y escribir. Pero se fue por sentir. Por sentir. Y hasta la muerte fue un éxtasis, un completo banquete de sensaciones, un romantico abre bocas a la complejidad de la Vida. Del Otro Lado. 

Y como decia: quiero crear una memoria. Capturarla así como lo hizo este hombre. Tener un poco de Ella. Desgraciadamente el peso de la Torre Eiffel en mi cuello intranquiliza los sentidos. Que sensual, Tú , gata de primavera. AARRHG. Soñé con vos. A media tarde. Soñé que me amabas. Que estrenabas tu lenceria Roja. Pantera Rosa. 

También supe por la noticias de un señor que se tomó una pepa y se fue por el agujero de un conejo. Dicen que murió. Yo digo que vivió. Carajo que Amor. ¿Como puede un hombre que hace un largo viaje a travez de un laberinto salir de el y no haber evolucionado? es sencilla la respuesta. NO PUEDE. No puede porque lo hizo.

Baby I did. Tengo sueño y ganas de quererte. I did it. Y esa es la escencia de las cosas. I'ts done. Aquel que entra por el Agujero no lo hará de nuevo (a menos que lo disfrute). Y se iluminó con el viento. Se hizo la Luz. El tipo Evolucionó. Que belleza. Entonces la Gran Pregunta ¿Como sustenta su evolución?. Sencillo. Con sus Recuerdos. Por eso quiero Uno. Por eso quiero No Olvidar. Eso es grave. "Recordar sólo es grave cunado recordás lo malo" decía mi abuela. Y tenía razón. La vieja estaba en lo correcto porque la verdad Uno no evoluciona a partir de aspectos negativos, Sólo a partir de eventos gratamente postivos que te Marcan. Recordando lo Negativo estaremos aceptando entonces nuestro Involutivo Fracaso y por ende no estaremos disponiendo a volver al Laberinto. ¿SI ME ENTENDÉS? Por eso te digo que pasé la etapa del Laberinto y ahora te explico porque necesito un Recuerdo. Hechale gafa a esto:

El Joven había aprendido el oficio de su padre. Se había esforzado por aprenderlo bien, pues de su exito dependia el pan de su familia. El Joven, que ya era hombre, era el Mutilador de Recuerdos del pueblo de San Eduardo en la Colonia de VillaEsmeralda. Su labor era sencilla, Breve. Pero requería de una Precisión increible. La gente le llevaba sus recuerdos transmutados (ojo, debian estar transmutados ya. No se puede trabajar con carne tan fresca) y el Joven debía extraer, cortar o Mutilar lo que los docotores del Reino llamaban Apéndice Maldito, es decir, Los Sueños. Una vez transmutado un aprendizaje, los ciudadanos llevaban sus recuerdos para que les quitaran el maldito componente de los Sueños. De esta manera podrían llevar sus recuerdos sin sentir, sin involucrarse mal emocionalmente. Podrían usa es recuerdo muerto para sustentar su evolución. El Joven creaba en realidad salvoconductos al Siguiente Nivel. 

Ahora entiende porque le digo que I want to build a memory. No cualquier memory, no una memory Card ni una USB. Necesito un Recuerdo sin Apéndice.

Encuentre a ese Joven, en este mundo o en el otro. Encuentrelo y dígale que venga. Que traiga sus cuchillas, sus navajas y sus afilados dientes que ¡ QUE NECESITO MUTILAR ESTE SUEÑO!


Gracias, totales.



Ps. ESTOY LOCO. 



Once Again
Sweeney Todd

Feliz Día de la Independencia

Y claro, Aunsente fue el estado resultante. Aunsente como el que no está, así igualito: Aunsente. Y después de ver al rededor, el lugar le parecía desconocido. Travieso. Peligrosamente travieso. Era como un laberinto, de esos de la Rayuela, de esos donde no se sabe donde se empieza ni donde se termina. Uno de esos lugares con los que soñamos después de ver una película de terror, esos valles y colinas rocosas con aveztruces rosados, con mariposas y escarabajos que cazan magos y sombreros. 

Y en su "No Presencia", descubrió que su habitación era más grande de lo que la recordaba. Se vió perdido en un bosque sin fronteras y en un azul profundo donde nada tenía dirección y mucho menos sentido. Tomó su motocicleta y emprendió la huída en esa laberíntica atmósfera. En un aire de melodrama, de pasión desenfrenada, de emociones encontradas. Se encontro revuelto hasta las entrañas. Su cama parecia un continente desparramado en el espacio. Sus almohadas islas perdidas en un oceano de espuma blanca. La puerta era distante como el dia 15 de ese mes oculto. Desde cuando salir de un estado partícular era tan complicado. Pues desde siempre. Hace mucho había escogido esa vida. Esa vida de encierro y sacrificio voluntario y estúpido. 

Y el pobre tipo seguía ahí, buscando la salida. Buscando la llave para abrir la chapa que todavía no había encontrado, chapa de una puerta que no había resuelto como alcanzar. El camino era claro, pero raramente dificil de atravezar. Siempre creyó ser héroe. Sin duda era él quien necesitaba uno. Salir, salir, salir. 

De segundos hasta años transcurrieron hasta que nuestro pequeño e ingenuo soldadito de rabia se dio cuenta que sus piernas no le llevarían fuera. Era su corazón. Si, ese corazón. La misma bestia indomable que lo había confinado a la profundad de sus sábanas. 

"Me amo" - dijo
"Me amo"- gritó
"Me amo"- dijo su aura emocionada.
"Me amo"- dijo su Insoportable Levedad conmocionada.

Y de un amor cautivo, pasaron las letras transformando los valles en luces, las rocas en vida y la habitación perdida en el tiempo en un mágico resplandor de Presencia.

Después, El Umbral. Si ahí estaba el dichoso Umbral. 
Un segudo más tarde miró atrás con una sonrisa que Pagliacci hubiera envidiado. 
Observó de nuevo con una mirada mas crítica y al fin se dijo satisfecho:

"A Blue Sky is not the limit..... It's just the fucking beginning."




Pedro José Barreto Velasco


 


martes, 7 de julio de 2009

Las texturas

No son las caras, ni las tetas, ni las manos, ni el pelo, ni el olor, ni el sabor, de lo que realmente te enamoras. De lo que realmente te enamoras es de las texturas, ¿porque de las texturas? te preguntarás. Pues es sencillo, te enamoras de las texturas porque es lo que te lleva más allá.
Tú no estás enamorado de ella, sino de su textura, que en parte es ella, pero no es el conjunto, es la textura, es la testura, testura, textura, creeme es la textura.

Fucking nuts;
Vincent Malloy

lunes, 6 de julio de 2009

Mago, Espejo y Viento Maldito

Ahora sé que la magia lunar hace desastres en tu pelo y tu hipotálamo, de eso yo me tengo que cuidar, de tus ataques marcianos a corazones desvalidos, y tus ráfagas de amor que son como malos polvos en el olvido. Así que ya sé como son las estrellas, frescas y comestibles y cada ves que pueda cometelas, pero cometelas todas, devoralas, y no pienses en el mañana. Hazle el amor hoy, que si mañana se va hacia alguna capital eso ya es otra historia. Ámala aqui y ahora gran mago espejista del viento, a la 5ta potencia.

Vincent Malloy

domingo, 5 de julio de 2009

"Buena suerte, y hasta luego"

Y bueno, ahí estaba yo, y ahí estabas vos. Como siempre, como nunca, rebelde, salvaje, nuda. ¿pura?. Y estabas cerca, ardiente y fugaz, como la vela, como cuando estabas detrás de la vela. Y ahí estaba yo, y ahí estabas vos. Los dos. Vos como la sanguinaria vívora de la sonmolienta primavera y yo como el Auge del que tu Nervio se aferra para no morir. Y el vino se fermenta en tu ombligo, y la vida se engendra en tu boca y las semillas en el epitafio de tu partida. Y ahí estabas vos, sujentándome la mano, aprentándomela a muerte. Y ahí estaba yo, recibiendo tu calor, desesperádamente colgando de tu brazo, inténsamente perdido en tu mirada. Esperando. Y cuando estuvimos los dos, estábamos perdidos. Obsoletos. Equivocados. Y aundivimos desapercibidos, camuflados del mundo que nos vió nacer e inmersos en el Universo que nos verá morir. Despertando, paso a paso, adentrándonos en una verdad a la que Vos me presentaste el mismo día en que tu lengua danzaba junto a la Cereza.

Y bueno, ahí estabas vos, junto a mi. Con tu cadera junto al invierno, con tu mente sobre mi pecho y tu cabeza sobre la almohada. Y querias irte, deseabas irte, pero no podias, te quedaste. Asombrada de tu despertar. Testigo del mio. Sujeta a mi cadera, plácida de la tuya. Y tu pelo. Si, tu pelo. Me encadenaba en su salvaje libertad. Y yo lo sujetaba como si te sumergieras en lo profundo. Y vos Mujer de Miel, de Hiedra, de Veneno, de muerte eterna, estabas presente, protagonista del Festival innato de tu entrepierna.

Y vos, majestuasa voz, con tus alas sobre la cama. Cantando, huyendo fatídicamente de tu pecado, de mi, de tu pecado. Esbelta de tu figura y tu belleza matutina. Navegando al alba, Vespertina. Y te ví venir (no como en la cama, no como cuando posabas tu Entrepierna en mi Cadera), te ví llegar, y andar, desfilar ante mis ojos con tu singular picardía de lolita empedernida. Maldita distancia del Oceano entrometido, maldita la tierra santa, tu tierra de trigo y sangre, tu historia de sexo y hambre, maldita ciudad de droga, de desastre, de caos, de caos. Maldito mi Caos, el que devasta la armonía que nos une, y que arraza con los obstáculos que nos deshonrran. Maldita incoherencia de la Vida, vida en movimiento, progreso en el que te veo despertar cada mañana, y te beso. En la frente, tiernamente sobre la frente, te beso, y te miro, y tiemblo. Y salgo por la puerta, por el vuelo de la puerta. Y te veo, a mis espaldas, reponsando tranquila sobre tu velo, y te veo. Profunda en tu siniestro sueño de perfección y rosas rosas. Y te veo, y camino, hacia afuera, afuera de tu cuarto, de tu cuarto el de tu casa, de tu casa la de tu barrio, barrio estancado fuera de mi corazón: el de mi patio, mi patio el de tu cuerpo, mi cuerpo el de tu vientre y de tu sombra. Y esa sombra, la sombra de la muerte que me mira y padece con la vida. La vida del mundo que nos mira. Que observa, y que nos besa. Nos besa en los labios, en el agua. Y te beso, de nuevo, contra el viento de tu sangre, que me aparta. Y de repente todo acaba. Acaba. Acaba. Acabado del deseo y el cansancio. Decepcionantes verdades de tu distancia.

Y bueno, ahí estaba yo. Y ahí estabas Vos. Húmeda y resignada. Con tus maletas arregladas en el maletero. Y dijiste buenas noches. Dijiste buena suerte, y hasta luego. Y navegaste vagabunda. Decidida en tu descenso. Precavida. Y ya no estabas vos, no estbas como solías estar. Sólo quedo yo. Adiós Dulce Pena. Te diré buenas noches hasta que amanezca.
Te sigo,
Pedro José Barreto Velasco.

Es para el VIENTO

Entre tus dientes estoy, metido entre tu entrepierna como VIENTO navegando el más allá. Siente como apuñalo tu PRETENDER para dejar salir tu ser, y verte sonreir mujer. No borres las lineas que han marcado con amor y terciopleo el amor que a través de bisiestos años hemos construido mujer hermosa. Viento maldito y divino que con solo rozar mi ventana hace que el organo más vulgar palpite como un corazón, (perdón). Pero es que te amo mujer, te amo mujer eres lo que no soy y soy cuando eres lo que me falta, no faltes para ser lo que eres y verme sonreir mujer. .TE AMO. Entre puntos porque es algo del pasado-presente-futuro que vivimos-vivamos-viviremos. Te amo sin puntos, te amo sin límites.

Vincent Malloy

jueves, 2 de julio de 2009

Walking Arround

  Londres
 1978


I


Quise pasar por el bar del viejo Lorenzo al borde del rio de plata negra. Sentí las notas de su bullicioso antro escurriendose cautelosamente por el plácido portón de madera humeda. Ahí estaba ella, condensada en la barra, esperando. Sabía por alguna mística razón que ahi la encontraría. Algo en su rostro, en sus ojos tal vez, me dijo que había vivido: vagubunda del mundo, andariega y solitaria. Triste como su perfil desolado. Y fueron esos mismos ojos y esa misma lividinosa tristeza lo que me incito a sentarme a su lado. Los gestos y la lengua de la física fue mas protagónica que las palabras en ese furtivo encuentro. Y cuando digo encuentro me reifero a uno mas que casual, nos Encontramos, como si estuviera escrito en nuestro itinerario aterrizar en la barra de ese bar. Fueron horas o tal vez meses en los que las palabras se estrellaron impesitvamente unas con otras fundiendos en un aunge de ideas y sensaciones que pasaron de la simpatía a una inevitable atracción. Eso de tomar la iniciativa no me correspondío a mi esta vez (me ahorre ese trabajo que en la adolescencia me carcomía las entrañas), me tomó por sorpresa (lo de "tomó" es litereal), acaricio mi cara con sus dedos y luego mis labios con los suyos. Sabía como a flores, como a primavera, como a sexo, salvaje sexo. 

Salí tomando su mano tibia y espectante, caminamos por la orilla enfarolada del Boulevard como si buscaramos algún templo donde refugiarnos; como si nuestros pies nos llevaran a donde nos correspondía estar. Nos asignaron la 503 del ala oeste. El lugar me recordaba como a novela vampiresca, sangrienta y hasta mística. No importó. Sólo necesitaba un colchón y un par de velas. Desabotoné con tímida luguria el abrigo de piel maldita que cubría sus hombros. Mis labios recorrían la tinta oriental de su espalda mientras un Gardel gringo se aposentaba en el tocadiscos de la abuela para ambientar la velada. Varios colores y un par de cigarrillos vinieron después de sus gemidos. Hielo, Carne, Sed. Nos despedimos a eso de las 9, me dejó su guitarra desafinada. Y se llevó mi corazón.



II

La política realmente no era lo suyo. Finjí escuchar el paradójico monólogo de Lorenzo sobre alguna intrascendente cuestíon electoral. El terceto de 1/2's de Jack Daniels habia hecho lo suyo y su aroma salía con pestilencia de su anciana cajita de dientes. Maldito ebrio. Salimos tarde del bar, o temprano. Antes que el sol se pusiera en todo caso. De hombro a hombro nos vimos sentados en la bahía del Sabueso para presenciar un nuevo atardecer. Uno igual al de la semana pasada, al del mes pesado, pero de nuevo sorprendetemente inesperado. Su madre (mi abuela) siempre lo llevaba ahí, de niño. Se sentaba a su lado para ver como el sol nacía y se ponía sobre el sintético oleaje. Con cada atardecer, el alma del joven Lorenzo se llenaba de incertidumbre, de la miserable intriga de no saber si de nuevo la luz saldría en la mañana. Por eso, venía a ese preciso lugar cada madrugada desde los nueve; para comprobar que el sol saldría intacto con un nuevo resplandor. Y cada tarde, a eso de las seis vendría saltando de nuevo a presenciar la muerte, el ocaso del dia.

Extrañamente me pidió (como en ninguna otra ocasión) que le acompañara en su exéntrico ritual.¡Pobre Lorenzo!. Vimos juntos el atardecer. Algo en la el aire, en el suelo, en la Vida, nos hizo saber a ambos que esa noche moriría algo más que el día.

A la mañana siguiente la incertidumbre sería del sol que saldría sin testigo alguno.



III


Después del funeral vino la lluvia, y después un nuevo amor. Claro que eso de nuevo es relativo. Apareció de nuevo un viernes cualquiera, con ese espíritu imponente que tanto me sedujo el primer dia. Habló por telefono, quería recuperar su dichosa guitarra, el ego y el deseo me llevaron a pedirle que nos encontraramos. Necesita verla, no dormía bien, no sentía ni veía claro desde que nos despedimos en aquella alcoba de mala muerte.Lo pensó, bastanate diría yo, pero al final accedió. Acordamos vernos bajo el Puente de los Enamorados del Grimauld Place.

La intesidad del trabajo me tenía algo más que agotado, fui por un café y después tome el camino mas corto hasta el parque. A medio andar pude oler ese mismo aroma a primavera, ver la misma siuleta desnuda en el callejón. Dudé. Seguí caminando, alborotandome el cabello para disfrazar el sueño. Cada paso que daba era un paso en que el Auge se internaba en lo Profundo y me mostraba el camino de vuelta a sus brazos. Y ahi estaba, en una banca, sentada, fundida en ella como la primera vez. Esta vez fue su Magia la que me abordó. Tenía una rosa marchita en en las manos.

Después de un Frío "Hello" intente besarla. Iluso. Sos ojos eran parcos esta vez. Aun tristes, seductores, pero parcos; muertos. Intente besarla; Iluso. Huía arrogantemente de mis labios. Me asombré.

- ¿Quieres un Beso?- preguntó.

 Mi respuesta se manifestó aprentandola por la cintura y atravesando mi mirada en sus entrañas.

- ¿Quieres un Beso?- repitió

- Quiero un Beso- 

- ¿De los Nuevos o de los Viejos?-

Que clase de pregunta era esa. Le seguí el juego. - De los Viejos por su puesto.

- Esos no te los puedo dar. Ya nos los dimos. Ya no están. Ya se fueron.

- Esta bien, entonces quiero los Nuevos-

Me miro con drama, con un angustioso drama: un angustioso drama de despedida. Puso la marchita flor entre mis dedos, besó mi mejilla con unos labios esta vez Helados y Habló lentamente mientras se marchaba:

- Los Nuevos no te los daré. No son posibles:                                                                                        Esos ya no te pertenecen.-


IV


La extraño.


V


 

miércoles, 1 de julio de 2009

Its a Journey

Creí verla, así como cuando creí ver la luna pasajera. Creí observarla de nuevo, creí distraerme una vez más con su lúcida sonrisa de picardía.

Además creí verte, atravezando el umbral del pórtico verdeazulado, creí verte andar como el dia en que el humo del cigarrillo me dijo que tu perfil era huerfano y tus ojos tristes. Y en el imaginario de la sombra creí escucharla, en un canto de risas, de murmullos, de estrellas y girasoles.

Y pensé que volverías. De nuevo. A casa. A compartir la media luna gladiadora, a revivir un sueño egipcio, un asteroide de añoranza metafísica. A BAILAR DE NUEVO.

Y caía la noche, a la misma hora de siempre, con su mismo color, con su misma frialdad y su maldita contidiana oscuridad. Y tuve miedo, otra vez. De no verla más. De no verte más. De que el portal de rejas y cadenas se desvanceriera como lo solía hacer en ese Ayer.

Y si, creí verte, creí verla. Pero creí mal. Fue la misma fantasía ilusa, con su mismo color, son su misma frialdad y su maldita cotidianidad. Y sentí duelo. Dolor. Y creí verla. Verte. Pero creí mal.
Imagine ver sus pasos en el desgastado adoquín del callejón. Bajo la Luna Gris. Bajo la medieval fantasía del escarabajo.

Y pregunte si era cierto, si en verdad recorriste los mismos caminos que recorriamos. Si tomaste de la misma taza y dormiste en la misma cama. Y me dijeron que desvanecesite. Encarnizada en una charla de luciernagas te perdiste en el mundo que odiabas. Que viajste lejos. Pero creí verte. Aquí. Tan cerca. En este continente. Sin tu sombrero. Verte. Creí. Creí verte.

Son lúcidos los recuerdos que se tejían esa noche, como la copa se fundía con la plata y engendraban un anillo. Parido de las tierras heladas de la sabana. Aposentado en tu dedo. Apropiado de tu cuerpo. Y la vi detrás de la vela. Detrás del cristal que recubría la vela. Cobijada bajo la mecha de la vela. Una con la vela. Y dibuje su nombre son su luz (la de la vela) y la vi real. Verdadera. Creí verla. Creí verte a mi lado, junto a la botella y bajo la luz de la misma vela, la de ella.

Y fue grande, el momento. El momento en el que creí verla. Memorable, placentero, Caliente en su medida, Erótico en la correspondencia de sus almas. Fue mortal, fatídico. Hermoso. El instante en que nuestros ojos se abrazaron, y murieron. El momento en el que el aroma de corcho y sexo me dijo que no te compararía, la fracción tiempoespacial en la que nos dijimos que este es solo un camino para llegar a lo enterno.

Creí verte. Verla. Pero me dicen en la urbe que creí mal.
¿Cómo pude engañar los sentidos y verte tan real y tan sincera?
Sólo me queda el consuelo de pensar que fue algo más que cierto.



"Maldita Soledad"
Tuyo sinceramente
Sweeney Todd