El vuesto, el nuestro, el suyo, el tuyo, el mio. Mi placard. Mi refugio almidonado en donde dejaron un par de abriles y un tormento sostenido. El placard. El que en cuatro vientos fomento la inspiracion pura y nos saco de la mediocridad. El promiscuo y avantajado instrumento de una adoración ilusa, satirica pero relamente peligrosa. Algo asi como un arma cargada en la cien y una cien cargada contra sus caderas. Veneno. Venenosa vívora en el Placard.
Oráculo de mil imaginaciones, de antorchas encendidas y luciernagas entrometidas. De liebres ebrias y condores adoloridos. Plaza de maldiciones. Maldita muerte y maldito nacimiento. The Beginning is the End is the Begenning. Bilinguismo insospechado, Estúpido. Sabriamos decir "mamá" pero en un cuarto de hora las horas y las madres eran silabas incoherentes, letras sexuales y profundamente desesperadas. Era como un puente entre dos mundos. Starway to Heaven. Transitorio y mesquino. Mi Placard. The Dark Side Of The Moon. De mi luna la de tu Nervio. Repito una fijacion con la luna. Luna luna luna Grisplateada. Luna Mil demonios de la luna.
Y despues de la desesperada luna, La Luz. El Mar de la Tranquilidad. Venia con aliento de pescado y una incertidumbre de no sentir pena. Y el placard, el mio, el tuyo, quedaba vacio. Le quitás la gasolina y el bolido deja de latir. Mi, tu, nuestro, vuestro placard se desvanece con la Luz. Necesita de sombra, de sombra pero de sombra rica en alegorias y tormentos.
Pero el placentero rugir de los motores es recurrente..... inesperadamente recurrente. Junkie de tiempo completo. Adicto a las letras de mi placard. No merecés ni la mitad de lo que dice ni de lo que no dice, ni de lo que hace, ni de lo que no hace. No merecemos nada.
as Todd. Pedro José Barreto Velasco


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